Alaridos

alarido

“Son muy pocos los susurros que ahora escapan de mi mente, son gritos fantasmales que retumban en las paredes, en el cráneo gris y viejo. Son palabras, tierra, polvo, pero nada de viento; es tormenta, sequía, vacío, pero nada de viento. Porque el viento se lo lleva todo, o todo se lleva al viento… Y es tan trivial este cuestionamiento que ya ni queda ceniza ni hollín para cubrir de colores el cuerpo, para maquillarlo de negro, de soledad, no quedan ganas de hundir botones de carne en esta fábrica de sentimientos… Y es que si estás en una cárcel, en una jaula, por lo menos escapa tu voz, pero hoy mi voz no quiere salir, y me saca a patadas, que es lo peor…”

Relatos noctámbulos, Página 6.

Tiempo

tiempo

“Tiempo, sonidos, sudor, latidos… Augurios de amaneceres que no llegan, de abismos que marchitan almas, de ladridos de perros que están a kilómetros de mi, tras este cristal… Corre el viento y me confunde, veo siluetas borrosas bailando en el vidrio empañado por mi calor, y creo que es tu alma danzando junto a la mía… Miro hacia afuera y no hay nada… Nada… Vacía soledad…

En esta caja de cristal te extraño y te recuerdo, en esta caja, siendo nada, siendo polvo, pensamientos… Siendo un montón de huesos inanimados, siendo lo que fue, siendo aire gastado… Siendo sin ser nada, pues sin ti, no soy nadie. Pues sin ti, hasta me abandona mi alma.”

Relatos noctámbulos, Página 5.

Sueño

sueño

“…Y mi vomito es negro… Se que estoy condenado a que mis huesos se pudran y mi estomago se disuelva con mis jugos gastricos… Se que esto ha sido todo… Recuerdos de semanas enteras hechas de cera, de hojas secas, de viento y cenizas… Recuerdos que vuelven una y otra vez a la mente, perturbando… Alzo la vista al sol, en el horizonte, muriendo mas vivo que yo… Negros augurios, falsos reflejos, ilusiones… Espejismos… Semana negra, invierno blanco… Segundo paso del equinoccio hacia el solsticio… Silencio sepulcral… Polvo en mis labios… Llanto…”

Relatos noctámbulos, Página 4.

Cuento de Cuna

cuento de cuna

“Cada noche antes de dormir, los ladrillos pulidos y retorcidos de mi pared sirven de almohada a mi frente, que locamente se estrella en ellos para borrar los pecados y los pensamientos de mi sufrimiento… Cada noche, abro el libro de nuestra vida y siembro en él mil flores en gris plomo, que rajan de clarooscuro el papel… Leo formas y veo sombras, siento tu calor y tu respiración, y justo allí, cierro eso y volteo a ver la nada, a leer en mis sueños… Te leo para no leerme a mí mismo, pues sólo el aire escribe sobre mis arenas, y es tanta el agua que moja mi suelo, tantos los ríos de tristeza y pena, que entre el fango húmedo se pierden mis deseos en esas noches en vela, noches de delirio y de locura, que terminan en un amanecer sin vida, de soledad y fantasía…”

Relatos noctámbulos, Página 3.

La Seguridad de la Nada

la seguridad de la nada

“Cornisa, ese trozo de cemento y piedra que te aguanta mientras flotas, el frágil limite entre tu cuerpo y la inmovilidad del suelo, el obstáculo carnoso del alma que quiere escapar de ti, la verja invisible que saltas para intentar huir en picada… Y caes, rompiendo el aire frío y duro como el hielo, sintiendo en ti un vacío que te hace vivir, durmiendo en la neblina espesa de la noche… Y te haces dueño de todo lo que es nada bajo el sol… Y aun así te refugias allí, a cincuenta metros del suelo, dentro de las sombras de la nada, del silencio, amordazando tu boca con un pañuelo hecho de tus dedos, para que no escuchen tus gritos de desespero y angustia, los gallos roncos del amanecer…”

Relatos noctámbulos, Página 2.

Insomne Sueño de Amanecer

insomne sueño de amanecer

“Se me acabó el grafito mental y me tocó escribirte con saliva las cosas que vuelan en mi cabeza, que dan brincos y corren sin sentido cuando pasas a mi vista, soy lo poco que queda y lo mucho que existió de cada cosa que en ti encontré, soy un demente social, las sombras que se disipan con la luz de tu vida, soy la cura de tus heridas, soy el principio de todo un mundo gobernado por hormigas, hecho de pelusas de mi ombligo, de barro seco de la llovizna y de una que otra flor marchita, de esas que tienen petalos de olor, mas vivo que en sus mejores días.”

Relatos noctámbulos, Página 1.

¿Dónde has ido?

donde has ido

¿Dónde carajos se esconde?
¿En viajes, salidas, idas, venidas,
escapes, ocasos, desamores,
amaneceres, noches en vela, desilusiones?

¿En el subconsciente, la mente, los sueños?
¿En fotos viejas o nuevas?
Las viejas me hacen recordar
y las nuevas, soñar, llorar… dudar.

En el cielo, el mar, la tierra,
las raíces muertas de muchos sueños,
las almas que vuelan y las que vagan,
¿Dónde se ha ido? ¿Con la soledad?

¿Dónde vaga hambrienta?
¿En cualquier lugar, cualquier acera?
¿En el Inframundo, nuestro mundo?
O al menos ese “mundo” que inventé para nosotros.

¿Dónde se ha ido lo bueno?
Basta unir la realidad con nuestra fantasía,
kilómetros de tierras muertas a nuestros pies,
miles de pasos que dar,
cada uno más torpe que el anterior.

¿Dónde te has ido felicidad?
¿Por qué escapas? ¿Por qué corres?
Que me diga simplemente…
¿Dónde carajos te esconde?