“Y me encontré una tarde cascando nueces bajo la sombra de un gran árbol, era un almendro que lanzaba manzanas y peras al suelo verde, cubierto de frescos pastos de primavera.. Me quedé dormido con la brisa, en el suave suelo, bajo el árbol, y cabalgué junto al viento sobre el trigo, entre aquel campo dorado y el olor a tierra fértil; y desperté entre sus brazos, sobre sus piernas, entre su vientre y su pecho, me miró, regalándome besos de sandía, de piña y frutillas, bajo aquel árbol, el viejo y grueso almendro, que ahora nos regalaba duraznos…”
Para ti.
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que rica ensalda de frutas!!
muy bonito y dulce!
claramente sos poeta
Gracias
pocos son los que lo dicen, y eso hace sentir bien… Y motiva a seguir escribiendo. Y si, buena ensalada de fruta jejejeje, preparada bajo la ducha fria
saludos..
Me encanto, de verdad.
Me parecio hermosisimo.
Gracias.