
“…Y mi vomito es negro… Se que estoy condenado a que mis huesos se pudran y mi estomago se disuelva con mis jugos gastricos… Se que esto ha sido todo… Recuerdos de semanas enteras hechas de cera, de hojas secas, de viento y cenizas… Recuerdos que vuelven una y otra vez a la mente, perturbando… Alzo la vista al sol, en el horizonte, muriendo mas vivo que yo… Negros augurios, falsos reflejos, ilusiones… Espejismos… Semana negra, invierno blanco… Segundo paso del equinoccio hacia el solsticio… Silencio sepulcral… Polvo en mis labios… Llanto…”
Relatos noctámbulos, Página 4.