
“Son muy pocos los susurros que ahora escapan de mi mente, son gritos fantasmales que retumban en las paredes, en el cráneo gris y viejo. Son palabras, tierra, polvo, pero nada de viento; es tormenta, sequía, vacío, pero nada de viento. Porque el viento se lo lleva todo, o todo se lleva al viento… Y es tan trivial este cuestionamiento que ya ni queda ceniza ni hollín para cubrir de colores el cuerpo, para maquillarlo de negro, de soledad, no quedan ganas de hundir botones de carne en esta fábrica de sentimientos… Y es que si estás en una cárcel, en una jaula, por lo menos escapa tu voz, pero hoy mi voz no quiere salir, y me saca a patadas, que es lo peor…”
Relatos noctámbulos, Página 6.
brevisimos e impactantes textos cortos
Rio invisible que se lleva todo, tuvimos que nacer sumergidos en él..
Saludos